La muerte de un hombre de 64 años en 25 de Mayo todavía tiene más preguntas que respuestas. Por ahora, la clave está en la autopsia, que va a decir qué pasó de verdad.
La víctima, de apellido Jalife, fue encontrada sin vida sobre una pileta de lona en la finca donde vivía solo. El fiscal de la UFI Delitos Especiales, Iván Grassi, contó que las primeras revisiones no marcaron nada raro a simple vista.
“Los peritos que han trabajado de Criminalística no advirtieron, al igual que el médico legista, rotura, daño alguno, afectación a la propiedad en sentido alguno”, explicó. También remarcó que el cuerpo no presentaba signos de violencia de terceras personas.
Según las primeras averiguaciones, el fallecimiento podría haberse producido un par de días antes del hallazgo. Un vecino se puso en alerta por un fuerte olor, llamó desde afuera y, como no tuvo respuesta, dio aviso a la Policía. Un clásico de barrio que terminó en un caso para investigar, de esos que dejan a todos mirando de reojo.
Ahora, la Fiscalía busca ubicar a familiares y conseguir la historia clínica para conocer si había problemas de salud previos. Mientras tanto, todo sigue atado al informe forense. Como dijo el propio fiscal, por el momento no hay elementos externos que hagan pensar en un hecho delictivo, así que la última palabra la tiene la autopsia.

