La adolescente de 16 años acusada por la muerte de su novio, Gonzalo Martín Quinteros Olmos, será alojada en un hogar del Estado provincial mientras la Justicia de Menores sigue con la investigación.
La joven fue llevada al Centro de Admisión y Derivación, en un establecimiento estatal de Santa Lucía. Ese lugar funciona como contención transitoria para adolescentes en conflicto con la ley penal.
Por las características del expediente, permanecerá en un sector separado del resto y con vigilancia de personal policial femenino. La idea es resguardarla mientras se ordena el bardo judicial que se armó alrededor del caso.
Además, tendrá defensora oficial de Niños, Niñas y Adolescentes y recibirá asistencia de médicos, psicólogos y trabajadores sociales. La causa dio un giro fuerte cuando dejó de apuntar a tres hombres encapuchados y pasó a mirar hacia adentro de la casa.
Al principio se denunció que esos tres tipos habían entrado a la vivienda de calle 25 de Mayo y Proyectada, en Villa 1° de Mayo, y habían asesinado al joven de 19 años. Pero la autopsia marcó que el disparo fue a corta distancia, y las pruebas de absorción atómica sumaron indicios sobre pólvora en las manos de la chica. Ahora falta definir si fue intencional o accidental. ¿Se le escapó el arma o todavía queda más tela para cortar?

