La causa por el accidente de marzo pegó un giro y dejó al juez de Faltas Enrique Mattar esperando definición. La fiscalía resolvió no seguir de oficio y abrió una ventana de 60 días para que el motociclista decida si impulsa la acusación por su cuenta.
Si ese plazo se pasa de largo sin movimiento, Mattar quedará sobreseído por las lesiones culposas leves. Para el fiscal Roberto Ginsberg, el hecho no reviste “extrema gravedad” y entra en la categoría de mínima entidad o insignificante.
La historia arrancó cuando el magistrado quedó bajo la lupa por un choque en el que, según la acusación inicial, habría pasado un semáforo en rojo, embestido a una moto y seguido de largo. Después de una investigación preliminar, el juez Matías Parrón dispuso una IPP de cuatro meses, plazo que venció a fines del mes pasado.
En el medio, la defensa de Mattar pidió aplicar un criterio de oportunidad. También recordó que el juez ofreció en dos oportunidades una reparación integral del daño, pero ese acuerdo no prosperó, según había dicho su abogado Mario Padilla.
Ahora la pelota quedó del lado del motociclista. Si decide reconvertir la acción y seguir por la vía privada.

