La causa por el presunto robo de una caja con resmas de papel en la sede sanjuanina de ANSES dio un giro inesperado este miércoles. Cuando ya estaba todo listo para la audiencia de formalización en Flagrancia, el expediente cambió de manos y pasó al fuero federal. El juez Ricardo Moine entendió que el hecho ocurrió dentro de un organismo que depende del Estado nacional, así que la Justicia provincial se declaró incompetente. En criollo: la historia no siguió por el carril que parecía encaminado.
El apuntado es Ariel Armando Cortez, empleado de limpieza que había sido detenido el martes a la mañana. La fiscal de Flagrancia, Yanina Galante, tenía previsto imputarle el delito de hurto, mientras que la defensa, a cargo de la abogada María Filomena Noriega, evaluaba cómo encarar la situación. Pero el planteo jurisdiccional cambió todo sobre la marcha y dejó sin efecto el trámite en el ámbito provincial. Con la resolución tomada, la causa fue enviada al fiscal federal de turno para que siga con la investigación.
En paralelo, el magistrado federal que intervino dispuso la libertad de Cortez, que había quedado tras las rejas desde su aprehensión. Según la reconstrucción inicial, todo habría ocurrido cerca de las 6:30 del martes, cuando el trabajador ingresó a cumplir con sus tareas habituales. La sospecha es que tomó una caja con diez resmas de papel A4 del sector de guardado y salió del edificio sin levantar demasiadas alarmas. Después, habría cruzado hasta una fotocopiadora ubicada frente a la delegación y dejó allí el paquete antes de irse.
La maniobra fue advertida por un ciudadano que esperaba para hacer un trámite en ANSES. Ese testigo vio los movimientos y más tarde relató lo que pasó cuando se detectó la falta del material. La desaparición también fue notada por una agente que cumplía funciones adicionales para la Policía Federal dentro del organismo. Tras hablar con el testigo, fue hasta el local comercial y el encargado confirmó que el empleado había dejado la caja allí, con la promesa de volver más tarde y sin dar mayores explicaciones. Finalmente, entregó las resmas de manera voluntaria.
Con esos datos, se avisó a las autoridades de ANSES y se dio intervención al 911. Minutos después, efectivos policiales encontraron a Cortez dentro del edificio, en el área destinada al personal de limpieza, donde fue detenido sin resistencia. Además, los investigadores comprobaron que en el depósito seguían otras cajas iguales a la recuperada, todas con los mismos sistemas de identificación y seguimiento. Ese material quedó incorporado a una causa que, desde ahora, seguirá bajo la órbita de la Justicia Federal.

