La Justicia le bajó el pulgar a Eduardo Ariel Jaime y dejó firme la condena en su contra. El Tribunal de Impugnación confirmó la pena por lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, en concurso real con amenazas simples.
La resolución salió por unanimidad, con las firmas de Ana Lía Larrea, Benedicto Correa Patiño y Juan Carlos Caballero Vidal. Los jueces rechazaron el planteo de los defensores Rubén Pontoriero y Raúl Fernando Bustos Laspina, que buscaban dar vuelta el fallo y recuperar la absolución.
La historia judicial venía dando vueltas desde el 19 de mayo, cuando el juez de Flagrancia Ricardo Moine había absuelto al empresario. Después, el fiscal Cristian Gerarduzzi apeló, Eduardo Raed revocó esa decisión y dictó una condena de un año y seis meses de prisión condicional.
En el análisis de las pruebas, el Tribunal sostuvo que las lesiones constatadas no quedaban desmentidas por otras marcas que no se verificaron en la pericia. También tomó en cuenta el informe médico y el relato del episodio ocurrido en la vivienda que compartían en Pocito.
Las amenazas también quedaron en pie. Los magistrados valoraron el testimonio policial, el estado de angustia de la denunciante y su declaración en el juicio, donde dijo que sintió que el empresario podía matarla. Con ese panorama, la defensa no logró mover la aguja, ¿y ahora qué más iba a pasar?

