Un robo en Santa Lucía duró lo que un suspiro. La dueña del terreno lo vio por las cámaras, salió en auto y le marcó el paso al sospechoso hasta el ex basural municipal.
Todo pasó a las 17:32 del martes, en un lote de calle Buenaventura Luna y Roque Sáenz Peña. Según fuentes policiales, el intruso saltó el perímetro y se llevó dos reflectores: uno Jeluz de 30 watts y otro Doler de 100 watts.
La propietaria estaba mirando las cámaras desde el celular cuando lo pescó en plena recorrida por el patio. Lejos de quedarse quieta, se subió al auto y lo siguió a la distancia, sin perderlo de vista ni un segundo.
Mientras tanto, llamó al 911 y dio la ubicación exacta. A los pocos minutos llegó una patrulla de la Unidad Operativa Alto de Sierra Este, con el cabo Rodrigo Luna y el agente Favio Serú.
Cuando lo acorralaron entre los matorrales, el tipo intentó esconder la mercadería robada envolviéndola con la campera. No le salió la jugada: a las 17:48 ya tenía las esposas puestas, con los reflectores todavía encima. ¿Se creyó muy vivo o le faltó cálculo?

