El caso del colectivo de Unión de Villa Krause tuvo una salida judicial que, por ahora, baja un cambio. Franco Emanuel Cuello, de 28 años, accedió a una suspensión del juicio a prueba y esquivó la continuidad del proceso penal.
La decisión la tomó el juez Ricardo Grossi Graffigna, que le fijó tareas comunitarias y otras obligaciones durante un año. Si cumple, la causa queda en pausa; si no, la Justicia puede volver a mover las piezas.
Todo viene del episodio ocurrido el miércoles 21 de octubre, cerca de las 20, en la zona de San Miguel y Balcarce, en Rivadavia. El colectivo llevaba al plantel del Azul y viajaba con custodia policial, pero igual recibió piedras.
Uno de los impactos rompió una ventanilla trasera del micro y los vidrios lastimaron a Ignacio Barahona, que sufrió un corte leve en la mejilla derecha. La causa, de todos modos, avanzó por el daño material porque el propietario del colectivo sí denunció la rotura.
En la investigación intervinieron el fiscal Fernando Bonomo y la ayudante fiscal Lucía Escudero. La resolución no es condena ni absolución: es una probation, una salida alternativa que deja la causa en suspenso mientras el acusado cumpla lo que le ordenaron. Y sí, el vidrio terminó pagando la cuenta de un mal momento, ¿no?

