Un abogado sanjuanino de 54 años se llevó un flor de disgusto después de un supuesto trato por dólares en WhatsApp. Terminó haciendo seis transferencias y perdió $26.035.000.
Todo arrancó con mensajes que parecían salir del número de un amigo, con quien ya había hecho operaciones antes. Como el contacto le sonó conocido, avanzó sin desconfiar y siguió las indicaciones que le mandaban por la aplicación.
La denuncia quedó radicada en la Comisaría 13ra y ahora interviene la UFI Delitos Informáticos y Estafas. La víctima, de apellido Benítez, recibió la propuesta desde el teléfono de Palacio, un conocido suyo.
Desde ese número le ofrecieron comprar dólares, y Benítez creyó que hablaba con la persona de siempre. En ese ida y vuelta, hizo seis transferencias que sumaron la cifra millonaria, sin imaginar que del otro lado había otro bardo.
Después se supo que Palacio habría sido avisado por su hermano, quien le contó que su teléfono había sido hackeado. Ahí Benítez entendió que los mensajes no venían de su amigo, y la investigación ahora busca seguirle el rastro a la plata. ¿Un clic confiado y listo el pollo?

