Un colectivo de la Línea 404 de la Red Tulum terminó con una ventanilla hecha añicos en Chimbas. Una piedra de gran tamaño le pegó de lleno y dejó a los pasajeros con un julepe bárbaro.
El episodio pasó en inmediaciones de Centenario y Tacuarí, a solo una cuadra de un puesto policial. O sea, el bardo ocurrió casi al lado de la guardia y aun así alcanzó para hacer daño.

La fuerza del impacto rompió el vidrio de una de las ventanillas y generó preocupación por la seguridad dentro de la unidad. Por suerte, hasta ahora no se informó si hubo heridos.
Lo que quedó claro es que el ataque pudo haber terminado mucho peor. En un segundo, un viaje común se convirtió en una escena de película, y no de las buenas, ¿no?

