La historia arrancó con una corrida en avenida Libertador, en Santa Lucía, y terminó en Tribunales. Franco Martín Aguilera Castro recibió la suspensión del juicio a prueba por un año.
El caso ocurrió el 30 de agosto, cuando lo señalaron por el robo de una campera y una carretilla de una casa sobre Avenida Libertador General San Martín. La víctima salió a buscarlo con su esposa y lo encontró caminando con la prenda encima.
Ahí empezó el bardo: lo interceptaron, recuperaron la campera y después siguió la persecución hasta que intervino un policía que patrullaba la zona. Más tarde, los efectivos también hallaron la carretilla, que había sido descartada en la vivienda de un vecino.
La campera tenía el logo de PAP y las iniciales “GD” en la solapa, detalle que ayudó al propietario a reconocerla como suya. Con la investigación en manos de la UFI Delitos contra la Propiedad, se cerró un acuerdo judicial sin llegar a juicio por ahora.
Durante el próximo año, Aguilera Castro deberá cumplir 40 horas de trabajo no remunerado a favor del Estado y realizar una reparación simbólica. Por una campera y una carretilla, terminó con tarea para rato: la calle lo corrió, la Justicia lo frenó, ¿qué otra iba a hacer?

