La madrugada de este miércoles 4 de noviembre dejó una escena bien de película, pero con final raro: un joven de 23 años que debía estar en prisión domiciliaria apareció caminando por Pocito. La Policía lo encontró fuera de su casa y, encima, con cocaína.
Todo pasó durante un recorrido preventivo de la Subcomisaría Ansilta por el interior del Lote Hogar 27. Los efectivos fueron hasta la vivienda donde el muchacho tenía que cumplir la medida judicial, pero no estaba ni por asomo.
Entonces arrancó la búsqueda por la zona y lo ubicaron sobre calle San Miguel, al norte de calle 6. Cuando lo identificaron, dijo que había salido para hacer una compra. Una explicación corta, pero que no le alcanzó para zafar del momento.
Según el parte policial, el joven empezó a insultar a los efectivos y armó disturbios en la vía pública. No colaboró con el procedimiento y terminó aprehendido, mientras personal de Drogas Ilegales le hizo un test que dio positivo para cocaína.
Fue identificado como Marcos Jeremías Arrabal, de 23 años, y cumplía prisión domiciliaria por una causa de robo, con intervención de la UFI Delitos contra la Propiedad. Tras el procedimiento, se labraron actuaciones contravencionales y el Juzgado de Ejecución Penal ordenó que regresara a su domicilio. Y sí: volvió a la misma casa de la que se había ido.

