Una cuenta trucha de Instagram armó un flor de lío y terminó con condena en San Juan. La Unidad Fiscal ANIVI identificó y detuvo en Buenos Aires a un hombre acusado de contactar a una niña.
Todo empezó en febrero, cuando la menor recibió mensajes de un supuesto ganador de un sorteo de un iPhone difundido por una influencer. Según la investigación, el perfil falso le pidió fotos de ella y de su hermano, además de la dirección de su casa.
El 6 de febrero, la niña le contó lo que pasaba a su mamá. Ahí la mujer vio la conversación, guardó los mensajes y hizo la denuncia, una jugada clave para que la causa no quedara picando.
La fiscal Andrea Insegna destacó esa reacción y explicó que la madre preservó la evidencia al darse cuenta de que se trataba de un groomer. Después intervino el equipo técnico informático de ANIVI, junto con ayudantes fiscales, profesionales de Psicopedagogía y personal policial.
La pista más firme salió de las conexiones de Instagram. El equipo trabajó con Meta y también con Google para seguir las IP, cruzarlas con cuentas reales y hacer la geolocalización de las redes residenciales usadas por el acusado.
Con esos datos, la Justicia sanjuanina pidió autorización a un juez de Garantías de Buenos Aires y concretó la detención el 24 de septiembre. El hombre fue trasladado a San Juan el 26 de septiembre, y luego recibió una condena de tres años de prisión condicional.

