Lo agarraron sobre el techo y el plan le duró poco. Maximiliano Emanuel Ahumada terminó condenado a un año de prisión de ejecución condicional después de un intento de robo en Capital.
El hecho pasó el 27 de septiembre, cerca de las 18.45, en una vivienda en refacción sobre calle Alvear. La casa estaba deshabitada y en obra, un combo que a más de uno le puede parecer tentador, pero no por eso legal.
Dos personas que pasaban por la zona lo vieron arriba de la vivienda y llamaron al 911. Cuando llegó la Policía Ciclística, el tipo estaba forcejeando una de las ventanas y, al notar a los uniformados, subió al techo otra vez.
La corrida no le salió bien: los policías lo siguieron y lo aprehendieron. Después encontraron cuatro caños metálicos amarillos de gas, de unos 2,5 metros cada uno, sobre el techo. El dueño llegó al lugar y reconoció esos elementos como suyos.
Intervino la UFI Flagrancia y el fiscal Cristian Gerarduzzi impulsó el procedimiento especial. Ahumada quedó imputado por robo en grado de tentativa, hurto en grado de tentativa, violación de domicilio y robo simple en grado de tentativa, y el caso cerró con juicio abreviado. Cuando el techo te delata, ¿qué más queda por discutir?

