El caso que terminó con la muerte de Gladys Carrizo ya tiene un imputado. Se trata de Germán José Maza, de 36 años, acusado por el siniestro ocurrido el 22 de agosto en Villa San Damián, Rawson.
La Justicia resolvió que siga en libertad mientras avanza la investigación, pero con una restricción pesada: no podrá conducir ningún vehículo con motor durante un año. En criollo, quedó libre, sí, pero con la llave guardada.
El fiscal Francisco Nicolía, de la UFI Delitos Especiales, explicó que Maza manejaba una camioneta por calle José María Paz hacia el este. Al llegar a Rivadavia, habría perdido el control por exceso de velocidad y alcohol, derrapó e impactó a dos personas que esperaban el colectivo.
Carrizo quedó internada después del golpe, pero murió dos días más tarde por la gravedad de las heridas. Víctor Alanís sobrevivió y sufrió lesiones leves, según detalló la causa.
Uno de los datos que más pesa en el expediente es el alcohol en sangre. El alcotest marcó 1,37 g/l y el dosaje posterior dio 1,36 g/l. Nicolía remarcó que eso agrava la situación penal del imputado, mientras la Justicia sigue juntando pruebas y tratando de ordenar un caso que dejó una familia rota y varias preguntas dando vueltas, ¿no?

