Familiares, amigos y compañeros de Uriel Ríos se plantaron frente al Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia para exigir justicia. La movida tuvo un mensaje bien claro: que la causa no se quede corta y que se mire a todos los que habrían participado.
Quien habló fuerte fue Javier Ríos, el papá de Uriel. Dijo que quiere que se aplique la ley y que la investigación avance sin dejar cabos sueltos, porque —según planteó— podría haber más implicados en el ataque.
“Un pedido de justicia para que esto no quede en la nada”, expresó ante los medios. También contó que sus hijos estaban por irse cuando empezó el lío y que, ya dentro de la camioneta, comenzaron a tirarles piedras.
Después, según su relato, uno de los jóvenes bajó del vehículo y fue agredido. Ríos sostuvo además que otros habrían llegado con cuchillos, y remarcó que no quiere que la causa quede agarrada de un solo nombre, como si el resto se hubiera evaporado.
En medio del dolor, el padre también habló del otro hijo herido. Contó que ya recibió el alta y que está fuera de peligro, aunque sufrió cortes importantes y un puntazo cerca del corazón. La familia, mientras tanto, sigue esperando ver los videos y que la Justicia ponga orden en este bardo.

