Un momento de puro apuro se vivió en la Subcomisaría Villa Hipódromo, cuando un bebé de un año y un mes llegó inconsciente y con los labios morados. La reacción de la policía fue inmediata y evitó que la situación se complicara más.
La madre del niño y su hermano llegaron en un vehículo particular a la dependencia. El pequeño estaba en un estado que encendió todas las alarmas, así que no había tiempo para vueltas.
La sargento Laila Paredes le hizo primeros auxilios dentro del móvil policial mientras iban rumbo al Hospital Rawson. A las tres cuadras, el bebé empezó a reaccionar, y ahí nomás frenaron porque una ambulancia estaba a media cuadra.
Después intervino el personal sanitario, que se hizo cargo del traslado y la atención médica. Más tarde se informó que el niño quedó fuera de peligro, un alivio de esos que aflojan hasta al más duro.
En el procedimiento también participaron la subcomisario Erica Villalón y el agente Alejo Páez, que conducía el vehículo. Esta vez, el reloj corrió a favor y el final no fue el que todos temían, ¿eh?

