Un raid bastante torcido terminó en Capital con un hombre detenido y la mercadería a medio camino. Quiso llevarse jamón y queso sin pasar por caja, pero la cosa le salió mal desde el arranque.
Todo empezó este miércoles en la distribuidora Joako, en el cruce de calle Sarassa y Avenida Rawson. Según la Policía, Federico Nicolás Guzmán, de 29 años y domiciliado en el Barrio Manantial, se metió entre los pasillos y manoteó una pieza de jamón.
Los empleados lo vieron, le salieron al cruce y le sacaron la pata de cerdo en la puerta. El tipo zafó del forcejeo, se subió a la bici y salió disparado por Sarassa hacia el este, con más apuro que plan.
Pero la historia no quedó ahí. Mientras la Policía lo buscaba, el sospechoso hizo una segunda escala en el depósito de La Cumbre SRL, sobre el Lateral de Avenida Circunvalación al 1541 Sur, y se guardó un queso entre la ropa.
Cuando salía de apuro, las patrullas le cerraron el paso y lo redujeron en Pueyrredón y Pedro Álvarez. En la requisa, apareció el queso escondido entre sus prendas, y ahí quedó claro que la picada no iba a salir gratis. ¿Se creyó más rápido que la Policía?
}{
