Un intento de robo terminó con un hombre de 31 años aprehendido en Rawson, después de que en una lomoteca se dieran cuenta de que faltaba un termo Stanley blanco. El aparato, que estaba sobre una mesa, apareció escondido en un bolso y la historia se pinchó bastante rápido.
Fuentes policiales precisaron a Telesol Diario que la damnificada, de 30 años, atendía el local junto a dos empleados cuando fue a la cocina. Al volver, encontró a un hombre dentro del comercio y notó que estaba nervioso, como quien ya sabe que la cosa viene torcida.
La mujer revisó el lugar y vio que el termo ya no estaba donde lo había dejado. Cuando le preguntaron por el elemento, el sospechoso dijo que no sabía nada, pero uno de los empleados alcanzó a ver parte del termo dentro de un bolso.
Ahí vino el momento bisagra: le exigieron que lo devolviera y el trabajador logró sacarlo del bolso. El tipo pidió irse, pero al negarse, intentó escapar y no pasó del portón; el empleado cerró la puerta reja y lo retuvo hasta que llegó la Policía.
Personal del Comando Radioeléctrico Sur intervino y formalizó la aprehensión de Luciano Rodrigo Luna, domiciliado en Villa San Damián, Rawson. El termo quedó secuestrado y la causa pasó a la UFI Flagrancia, con carátula de tentativa de hurto simple. ¿Un termo, un bolso y una fuga que duró menos de lo pensado?

