El caso de la Toyota Hilux que ingresó el pasado 8 de agosto a una zona no permitida de la Pampa del Leoncito tuvo finalmente una resolución judicial. El juez de Paz Letrado de Calingasta, Andrés Troche, impuso multas que, en conjunto, superan los $9,2 millones a las dos personas que se desplazaban en el vehículo.
También se retiró la Toyota Hilux del lugar donde permanecía atascada desde agosto. El operativo se concretó bajo un protocolo establecido por la Justicia y contó con la participación de Gendarmería Nacional, Policía de San Juan y personal del área de Ambiente.
La medida fue adoptada pese a los informes que advertían que cualquier intervención sobre el terreno podía generar nuevos daños. Por ese motivo, el retiro se realizó mediante un procedimiento especial, buscando minimizar el impacto sobre el área protegida.
Un daño que podría tardar décadas en recuperarse
El episodio generó preocupación debido a la fragilidad del ambiente afectado. De acuerdo con especialistas, el suelo por donde circuló la camioneta podría necesitar al menos cinco décadas para recuperar condiciones óptimas.
La dimensión del impacto quedó reflejada en las huellas dejadas por el vehículo: al ingresar y quedar atascada, las cubiertas de la 4x4 llegaron a hundirse aproximadamente seis centímetros en el terreno.
El caso volvió a poner bajo la lupa la necesidad de respetar las zonas habilitadas para la circulación dentro de áreas naturales protegidas y las consecuencias que pueden generar los ingresos no autorizados en ambientes de alta fragilidad.
Con la resolución del juez Troche, el caso suma ahora una sanción económica de $9.231.440 y el retiro del vehículo, aunque las consecuencias ambientales de aquella incursión podrían extenderse durante varias décadas.

