La noche del martes en Chimbas tuvo una escena de película, pero de las malas: una pareja violentó un auto frente al Servicio Penitenciario Provincial y salió corriendo con lo que pudo.
El golpe fue pasadas las 22, en la esquina de avenida Benavidez y calle Martín Fierro. Ahí, un patrullero del Comando Radioeléctrico Oeste se topó con el revuelo y empezó la corrida.
Desde los puestos de vigilancia, unos 10 guardiacárceles salieron con escopetas en mano, haciendo señas y gritando a viva voz: “¡Allá va el chorro!”. La escena quedó picando para cualquiera que pasara por la cuadra.
La persecución duró poco. La Policía les cortó el paso a los sospechosos y los redujo a los pocos metros, antes de que pudieran perderse en la oscuridad.
Después, los identificaron como Renzo Miguel Hernández, de 33 años, y Celeste Denise Cortez, de 20. La dueña del Fiat Uno llegó al lugar y vio los destrozos en las puertas, mientras recuperaban un celular, el estéreo y documentos. ¿Intento de fuga? Duró menos que un pelado en la nieve.

