La madrugada del miércoles arrancó con un bardo bravo en Desamparados, Capital. Dos delincuentes armados asaltaron una vivienda y se llevaron un auto, dólares, un celular y dos televisores.
Con el botín a cuestas, se armó una persecución de las que hacen subir la presión. Efectivos del Comando Radioeléctrico Norte los cruzaron en Chimbas y los siguieron con apoyo de otras unidades.
El auto robado, un Toyota Etios blanco, iba a toda velocidad, a contramano y con las luces altas encendidas. No aflojaron ni con sirenas ni con patrulleros atrás, como si la calle fuera pista privada.
La corrida terminó en el barrio La Amistad y después en el Loteo API II. Allí abandonaron el vehículo y salieron a pie; a uno lo agarraron enseguida, y resultó ser un menor de 16 años.
El otro, Aarón Páez Verón Arias (19), se escondió horas después dentro de un auto abandonado. Según la Policía, amenazó con apuñalar a los uniformados con una ganzúa, pero igual lo redujeron. ¿Pensaron que podían hacer una escapada de película y salir limpios?

