Andrés Isaac Martínez hizo un raid por Rawson que terminó mal, como era de esperarse. En apenas unos minutos, quedó acusado de dos robos, se peleó con la Policía y terminó con una condena de 8 años de prisión efectiva.
El primer hecho fue en Larrea y Güemes, en el barrio Victoria. Según la investigación, amenazó y agredió con un cuchillo a una mujer para llevarle un bolso.
Después escapó hacia un descampado, donde la Policía encontró parte de lo robado. Había documentación, medicamentos y tarjetas, un combo que dejó a la víctima con el mal trago y al tipo, cada vez más complicado.
Cinco minutos más tarde, hubo otro asalto en Paula Albarracín de Sarmiento y O'Higgins. Allí, una persona denunció que fue atacada y que le habían sacado un celular Samsung.
La búsqueda cerró en Zapiola, entre Maipú y O'Higgins. Cuando los efectivos lo ubicaron, Martínez tiró un cuchillo tipo carnicero y empezó a los golpes y patadas para zafar del control.
En el forcejeo, además, dañó una moto policial Kawasaki Versys 1000. La moto cayó al piso y sufrió roturas en el manillar del freno delantero y la sirena, un bardo completo para todos lados.
La causa quedó en manos de la UFI Flagrancia y se resolvió con un juicio abreviado. Martínez fue condenado por dos robos agravados por el uso de arma blanca, resistencia a la autoridad y daño agravado.
Además, tenía dos condenas anteriores y la Justicia lo declaró reincidente. Había cumplido su última pena en junio de este año, así que la cuenta le volvió a caer rápido: 48 horas después de los hechos, quedó bajo prisión preventiva. ¿Le salió bien la jugada? Ni cerca.

