El robo millonario que sufrió la familia Bonanno el 6 de agosto tuvo este martes otro capítulo en Tribunales. Y no fue uno de esos trámites livianitos: la causa avanzó con acuerdos bien distintos para los tres acusados.
Para Roberto Maximiliano Castro Pacheco, la Fiscalía le atribuyó robo triplemente agravado, por haber sido cometido en banda, mediante escalamiento y por efracción. A eso se sumó otra causa de la UFI CAVIG por lesiones leves agravadas por el vínculo y en contexto de violencia de género.
Al final, las partes fueron por el camino del juicio abreviado. La pena pedida fue de tres años de prisión condicional, y además se le prohibió acercarse a la familia Bonanno y a la víctima a menos de 300 metros durante dos años.
Con Nicolás Castro Pacheco la historia tomó otro rumbo. Fiscalía y defensa acordaron una suspensión de juicio a prueba, con el pago de $100.000 en dos cuotas y la prohibición de acercarse al domicilio de la familia por dos años.
Para Fátima Castro Pacheco, en tanto, la Fiscalía pidió que sea prontuariada y solicitó tres meses más para seguir tirando del hilo. También quedó con la obligación de presentarse una vez por semana en una comisaría, mientras la pesquisa intenta aclarar quién hizo qué en un robo donde se llevaron $3 millones y USD 25.000.
Durante la audiencia, encabezada por el juez Gerardo Fernández Caussi, también aparecieron vínculos con un adolescente de 15 años, identificado como P.V.F. y apodado “El Patito”, y con una joven de apellido Miranda, ya formalizada por encubrimiento. Además, secuestraron USD 7.600 y un Renault Megane negro. ¿La causa se acomodó o todavía queda bastante bardo por delante?

