La noche del jueves se puso espesa en La Bebida, Rivadavia, cuando un chofer de la Red Tulum salió a recuperar el celular que le habían robado. Lo que parecía una corrida corta terminó en un bardo armado, con cuchillo, machete y hasta un policía herido.
Todo arrancó en las inmediaciones de calles Atencio y Morón. Según la versión policial, el conductor de 42 años, que trabaja para La Positiva en el interno 67 de la Línea TEO 1, fue sorprendido por un hombre que le arrebató el teléfono en un descuido.
El chofer no se quedó mirando desde la tribuna: fue a encarar al presunto autor y le pidió que devolviera el aparato. Ahí se armó el forcejeo y el tipo se metió a una casa del Lote Hogar 3, en la Manzana E, Casa 8.
Pero la historia no quedó ahí. A los pocos segundos salió con un cuchillo tipo Tramontina en una mano y un machete en la otra, amenazando al trabajador e intentando atacarlo, siempre según la Policía. El chofer retrocedió hasta quedar bajo un domo del 911 y después se subió al colectivo para esperar ayuda.
Cuando llegó el Comando Radioeléctrico Oeste, el hombre volvió a esconderse en la vivienda. Con autorización del dueño, los policías entraron para reducirlo, pero hubo resistencia: en el forcejeo, el cabo primero Gustavo Castro recibió un puntazo en la pierna izquierda y sufrió una herida superficial.
Finalmente, el sospechoso, identificado como Darío Valdez Flores, de 47 años, fue reducido y trasladado a los calabozos de la Comisaría 34ta. Quedó imputado por tentativa de robo y se sumarán las actuaciones por la agresión al personal policial, un combo que no le salió nada barato, ¿no?

