Robó una moto, se mandó unas cuadras y terminó con la cuenta cerrada en tiempo récord. El caso pasó en Rivadavia y dejó una condena de seis meses de prisión efectiva.
Todo arrancó el 7 de septiembre, cerca de la 1:54, en el Barrio Del Bono Green. Una vecina vio a un hombre caminando junto a una moto, a metros de su casa, y avisó lo que había pasado.
Al mismo tiempo, el dueño se dio cuenta de que le habían robado su Honda, comprada apenas unas horas antes. La testigo y la víctima dieron las características del tipo y del rodado, y ahí empezó la corrida policial.
La Comisaría 13ra no tuvo que hacer un tour largo: a unas diez cuadras, en Comandante Cabot y Zonda, frenaron a un hombre que coincidía con la descripción. Desde Flagrancia señalaron que se trataba de Máximo Abel Olivares.
La moto tenía una pista que la dejó bastante mal parada: no tenía llave y tenía los cables cortados. El dueño la reconoció en el lugar, mientras se confirmaban los daños en el arranque.
Después, el caso fue a Flagrancia y se resolvió con un juicio abreviado. El fiscal Fernando Bonomo y la ayudante fiscal Lucía Escudero pactaron una pena de cinco meses, pero la unificación con una condena anterior la llevó a seis meses efectivos. Robó, lo agarraron cerca y la justicia no le dejó margen, ¿qué más iba a salir mal?
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