El asesinato de Gemma Álvarez volvió a poner a San Juan frente a una herida vieja. Su expareja, Matías Ezequiel Marín, quedó con prisión preventiva por un año, acusado de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género.
La autopsia confirmó que la mujer recibió 31 puñaladas. Con ese caso, la provincia llega a 22 femicidios desde 2007, según el relevamiento de causas judiciales sobre expedientes provinciales.
Los números de CAVIG muestran cuánto pesa esta violencia en la vida diaria. Entre enero y mayo de 2026 intervino en 6.691 situaciones, con 2.498 asesoramientos, 1.545 formularios de protección y 1.270 denuncias penales.
En ese mismo período, las lesiones encabezaron las presentaciones con 610 casos. Después aparecieron 259 por desobediencia a medidas judiciales y 184 por amenazas, además de denuncias por abuso sexual, robos, daños, impedimento de contacto y violación de domicilio.
La respuesta estatal también se vio en la calle y en los tribunales. La brigada especializada hizo 269 allanamientos y concretó 76 detenciones, mientras se dictaron 558 medidas de protección para víctimas en riesgo.
El caso de Gemma también volvió a encender las dudas por las medidas que ya estaban vigentes. La investigación sostiene que el agresor la esperó cuando salió de su casa para ir a trabajar, la siguió hasta la Costanera y la atacó con un cuchillo.
Después escapó, pero lo agarraron horas más tarde en Villa Obrera, en Chimbas. Y otra vez queda flotando la misma bronca de siempre: si había denuncia y prohibición de acercamiento, ¿qué falló para que terminara así?
Si estás viviendo una situación de violencia de género, llamá al 144. Es gratuito, funciona las 24 horas y atiende en todo el país.

