Llevaba apenas ocho meses afuera del Penal de Chimbas y ya estaba otra vez en la mira. Cristian “El Pitbull” Escobar terminó detenido tras un robo a una ferretería de Capital que dejó un botín bien pesado.
El golpe fue el viernes 23 de octubre, a las 18:18, minutos antes de que abriera la Ferretería Molper, sobre Avenida España 142 Sur, entre Laprida y Rivadavia. Cuando llegó el dueño, se encontró con que habían violentado la parte trasera del local y se habían llevado plata y herramientas.
Según la investigación, se alzaron con 300.000 pesos en efectivo y varias herramientas de trabajo: taladros, soldadoras, amoladoras y otros elementos de precisión. O sea, no fue un saqueo de changuitos: se llevaron de todo un poco y bastante valioso.
La pista salió del rastreo del 911, los domos de seguridad y el laburo de la Brigada de Investigaciones Central. Con eso, los policías llegaron hasta la casa del sospechoso en el Barrio El Chañar, en Chimbas, y fueron con orden judicial firmada por un fiscal de la UFI de Delitos contra la Propiedad.
Ahí se armó la corrida: Escobar se subió a los techos, saltó por el barrio y terminó metiéndose en un cañaveral para esconderse. Pero el cerrojo policial le cortó la escapada y quedó esposado, con destino directo a los calabozos de la Central de Policía. ¿Mucho apuro para una tarde que terminó mal, no?

