Gabriel Balmaceda tenía todo listo para cerrar su causa, pero llegó tarde y le salió carísimo. No apareció a tiempo en la audiencia de este jueves y la Justicia lo mandó a detener.
La jueza Flavia Allende lo declaró en rebeldía y ordenó su arresto. Traducido al criollo: se le complicó la noche por un error de cálculo que no perdona ni el reloj de Tribunales.
Recién este viernes se presentó, ratificó el arreglo y recuperó la libertad. Pero no salió del todo limpio: ahora tiene que cumplir con lo pactado o el acuerdo se cae de una.
El convenio es un Acuerdo de Reparación Integral para evitar el juicio. Incluye la entrega de seis motos Okinoi 110cc, 0km, una para cada una de las víctimas identificadas con las iniciales K.S., C.L., A.C., J.R., C.R. y A.V.
Además, se homologaron cuatro pagos en efectivo que suman cerca de 12 millones de pesos, repartidos en siete cuotas mensuales. Si falla una cuota o una entrega, el trato se viene abajo y la causa puede complicarse fuerte. ¿Quién dijo que llegar tarde no tenía costo?

