La siesta le salió carísima a un vecino de Rivadavia. Cuando Campillay se despertó, encontró la puerta principal abierta y una mochila menos.
Adentro de esa mochila había 3.000 dólares y 1.000.000 de pesos en efectivo. Un robo de esos que te dejan mirando la casa y diciendo: “¿cómo entraron, che?”
El hecho ocurrió el domingo, en horas de la siesta, en una vivienda del barrio CESAP. Según relató la víctima, se había acostado a dormir dentro de su domicilio y, al levantarse, notó el faltante.
Después de descubrir el bardo, Campillay hizo la denuncia en la Comisaría 13ra. La causa quedó en manos de la UFI Delitos contra la Propiedad, que ahora trata de reconstruir cómo se metieron y en qué momento se llevaron la mochila.
Los investigadores también buscan saber si hubo más personas involucradas. Por ahora, la plata no apareció y el misterio quedó picando en Rivadavia.

