Un rato de distracción y la moto se esfumó del patio: una mujer denunció que le sustrajeron su Konisa LX 110 cc negra desde la Escuela Superior Manuel Belgrano, en Caucete.
La denuncia entró en la Comisaría 9ª, y la policía se puso a mirar las cámaras del lugar. Ahí apareció la escena: un masculino se llevó el rodado y salió caminando por la puerta trasera, como quien no quiere la cosa.
Con ese dato arrancó la búsqueda, y no tardó demasiado en aparecer una pista. Horas después, en la Escuela de Comercio, avisaron por un rodado de características parecidas y los efectivos fueron hasta allí.
Tras las verificaciones, confirmaron que era la moto denunciada como sustraída. El vehículo quedó resguardado y se hicieron las actuaciones de rigor, mientras la investigación siguió su curso.
Intervino la UFI Delitos contra la Propiedad, que por orden del ayudante fiscal de turno dispuso las medidas judiciales correspondientes. Una de esas historias que arrancan mal y terminan con la moto dando más vueltas que uno en el centro, ¿no?

