El expediente que tiene en la mira a Sandra Deolinda Maya volvió a quedar bajo los reflectores. En 2019, la exliquidadora del Ministerio de Educación habría hecho 21 transferencias desde cuentas del Estado a la suya por 1.310.099,70 pesos.
La cifra, claro, quedó chica en el papel original y hoy se calcula en unos 55 millones de pesos. En Tribunales esperan que el juicio arranque a fin de año o en los primeros meses de 2027, porque la causa todavía sigue dando vueltas en el sistema viejo.
La investigación tomó más vuelo después de que el 30 de julio condenaran a Mauricio Alberto Vega a dos años de prisión condicional. Ese expediente fue una ramificación del mismo caso y terminó destapando otra parte del bardo.
Según la auditoría de la Contaduría General de la Provincia, Maya cargaba los nombres de docentes en el sistema, pero al momento de poner la cuenta para transferir, metía la suya. O sea: un sueldo iba donde debía ir y otro terminaba en su bolsillo. Flor de maniobra.
Con esa plata, la mujer habría arreglado su casa del barrio Luz y Fuerza y compró una camioneta Fiat Toro Freedom 4x2, que fue secuestrada y hoy está en manos del Poder Judicial. Y mientras el expediente sigue esperando turno, la pregunta queda picando: ¿cuándo le toca al juicio dar la cara?

