En una serie de controles que se hicieron el 14 de agosto en Chimbas y Rawson, la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes D-5 secuestró tres motos de 110 cc con distintas irregularidades. Son procedimientos que, en la práctica, apuntan a sacar de circulación rodados que pueden terminar afectando a vecinos de la zona.
Uno de los casos fue en inmediaciones de República del Líbano y Dominguito, en Rawson. Allí, los efectivos frenaron a un chico menor de edad que iba en una moto y no tenía papeles que acreditaran de dónde salía el vehículo. Al revisar el motor y el cuadro, detectaron que los números no coincidían con la patente colocada y además surgió un pedido de secuestro vigente desde el 9 de enero de 2013, por hurto. La Justicia de Menores ordenó secuestrar la moto y entregar al menor a sus padres.
El segundo procedimiento fue en la zona de 25 de Mayo y Salta, en Chimbas. Allí, una investigación previa apuntaba a un hombre mayor de edad que ofrecía a la venta una moto de 110 cc. Cuando los policías revisaron la documentación, encontraron indicios de que la cédula era apócrifa. También comprobaron que la patente no correspondía al modelo del rodado y que tanto el cuadro como el motor tenían signos de adulteración. Por orden de la UFI Genérica, la moto quedó secuestrada y el vendedor quedó ligado a la causa.
El tercer caso ocurrió en el interior del Barrio Buenaventura Luna, en Rawson. Allí vieron a una mujer circulando en otra moto de 110 cc con una patente que tampoco coincidía con el modelo. Al ser consultada, no pudo demostrar que fuera la dueña o que tuviera la tenencia legal del vehículo. La revisión de los números de motor y cuadro confirmó que estaban adulterados, por lo que la UFI Genérica dispuso el secuestro y el traslado del rodado a Central de Policía para seguir con las pericias.
Desde la Sección D-5 informaron que siguen trabajando sobre los elementos secuestrados para establecer de dónde salieron las motos y si están vinculadas con otros hechos delictivos. En los barrios y calles donde se hicieron los operativos, el mensaje es claro: cualquier irregularidad en una moto puede terminar en secuestro y en una investigación más profunda.

