Un partido de rugby infantil terminó en un flor de lío y ahora también quedó bajo la lupa de la Justicia. El episodio ocurrió el 19 de septiembre, en un predio de Pocito, durante un cruce de la categoría M13 entre Universitario y Jockey Club.
Todo se desató después de un tackle, una jugada de las que pasan todo el tiempo en la cancha. Según el relato difundido, el padre del nene que cayó al piso entró al campo y fue hacia el jugador de 13 años que había hecho la acción.
Desde ahí, el clima se puso espeso al toque. Hubo empujones, insultos y discusiones entre familiares y allegados de ambos equipos, en una escena que quedó registrada en video y después se viralizó.
Con las imágenes dando vueltas, el caso tomó otra dimensión y la Justicia empezó a investigar lo ocurrido. En paralelo, Universitario Rugby sacó un comunicado y dijo que abrió una investigación interna para aclarar el episodio y definir las medidas que correspondan.
La institución repudió cualquier forma de violencia, sobre todo en el rugby infantil, y aseguró que está a disposición de la Unión Sanjuanina de Rugby. Porque una cosa es ponerle el cuerpo al juego y otra muy distinta es mandar el partido al mazo, ¿no?

