Un intento de entrar a una casa terminó con dos jóvenes aprehendidos y un frasco sospechoso arriba de la mesa policial. El episodio ocurrió cuando efectivos del Cuerpo Especial de Vigilancia los vieron trepando un portón.
La escena fue corta, pero bastante clara: los uniformados hacían una recorrida preventiva y detectaron la maniobra. Cuando los dos se dieron cuenta de que habían quedado en la mira, arrancaron a correr.
La fuga duró poco. Los policías los alcanzaron a los pocos metros y los identificaron: uno tiene 19 años y el otro 17.
En el palpado de urgencia, encontraron entre las prendas de uno de ellos un frasco negro. Adentro había una sustancia vegetal verde amarillenta que, por sus características, sería marihuana.
Después apareció el propietario de una de las viviendas y revisó el lugar. Confirmó que no faltaba nada, así que el plan quedó en intento y con el julepe de haber sido descubiertos. ¿Querían pasar desapercibidos? Les salió al revés.

