La madrugada del último domingo arrancó con ruido raro en Pocito y terminó como un capítulo difícil de creer. En una casa del Barrio Huarpe, un intento de robo de bicicleta acabó con golpes, mordidas y patrullero.
Todo pasó a las 07:03, cuando un joven de 30 años que descansaba en la vivienda de su madre escuchó movimientos arriba del techo. Al salir al patio, se encontró con un intruso que quería pasar una bicicleta rodado 26 a un cómplice.
El plan duró poco. Al verse descubiertos, uno de los involucrados salió rajando, pero el que quedó en el piso no tuvo la misma suerte: el dueño de casa lo redujo a golpes, y la cosa se puso más pesada cuando se sumó el perro de la vivienda.
Según la Policía, el animal le provocó mordeduras en ambos antebrazos y en los tobillos. Una vecina escuchó los gritos y ayudó a mantenerlo reducido hasta que llegó el Comando Radioeléctrico Sur; ahí quedó identificado como Axel Rodrigo Tejada Garay, de 22 años.
Después vino el tramo más insólito del raid: lo llevaron al centro de salud para atenderle las heridas, pero no había insumos para suturarle un corte profundo. La doctora Belén Opaso hizo las primeras curaciones y en el Centro de Salud René Favaloro terminaron usando una cinta de aproximación, antes de su traslado a la Subcomisaría Buenaventura Luna; un robo que salió torcido desde el techo, ¿qué otra cosa podía pasar?

