Un susto grande sacudió a Rivadavia este martes por la tarde, pero terminó con alivio. En la Comisaría 34°, tres efectivos lograron asistir a un bebé de 1 año y 7 meses que se había ahogado mientras comía.
Todo pasó cerca de las 15:11, cuando una mujer de 34 años llegó desesperada con su hijo en brazos. El pequeño no presentaba signos vitales, así que no había tiempo para vueltas ni para pensar demasiado.
La respuesta fue inmediata. La Cabo Florido Marcela, junto a la Agente Ortiz Florencia y el Agente Bragganiolo Ramón, le hicieron maniobras de reanimación cardiopulmonar, o RCP, para tratar de destrabar la situación.
Con esa intervención lograron liberar las vías respiratorias y estabilizarlo. Después llegó el servicio de Emergencias Médicas 107, que revisó al nene y resolvió que no hacía falta trasladarlo a un centro asistencial.
Al final, el bebé quedó en buen estado y al cuidado de su madre. Una de esas veces en que actuar rápido hace toda la diferencia, ¿no?

