La causa por el asalto a la casa de Livio “Pollo” Comastri en Rivadavia ya dejó una primera postal clara: tres siguen adentro y uno quedó afuera. El juez Javier Figuerola dictó prisión preventiva para tres sospechosos y desligó a otro por falta de pruebas.
Los que deberán esperar el avance de la investigación tras las rejas son Axel Emanuel Cristofoletti (19), Isaías Joel González (20) y Osmar Fermín González López (37). En cambio, Daniel Alejandro Cortez (41) recuperó la libertad porque no apareció material que lo ubicara en la escena.
La imputación que pesa sobre los tres principales sospechosos no es poca cosa: robo triplemente agravado. La fiscalía sostuvo que el ataque fue en poblado y en banda, con arma de fuego no apta para disparar y con lesiones graves.
Según la acusación, a Comastri le pegaron en la cabeza con una barreta y le provocaron una fractura de cráneo. Los autores, además, buscaban un botín de 500.000 dólares que no apareció ni por asomo; terminaron llevándose 120.000 pesos, una botella de fernet y cigarrillos. Flor de salida para tan poco premio, ¿no?
En la misma audiencia, a Cristofoletti le sumaron otra causa por un robo anterior en el gimnasio Heybro, también en Rivadavia. Ese hecho ocurrió el 31 de julio, cerca de las 21:30, cuando, según la reconstrucción fiscal, habría entrado con otro hombre de apellido Ruarte, que sigue prófugo.
Para cerrar el panorama, Osmar Fermín González López quedó señalado por un historial pesado: tiene una causa federal ligada al narcotráfico en el caso “Tía Mari” y una condena previa de 5 años de prisión efectiva en San Juan. La investigación sigue, pero por ahora la cuenta dejó tres presos, uno liberado y varias preguntas dando vueltas.

