Lucas Gonzalo Camacho, que hasta hace dos meses estaba en la custodia policial de Tribunales, va a juicio oral y público dentro de 30 días. Llega en libertad y con una acusación pesada: abuso sexual simple agravado y exhibiciones obscenas.
La causa apunta a tres hechos presuntamente cometidos contra una adolescente de 16 años durante un viaje a un departamento alejado de la provincia. La fiscal Valentina Bucciarelli y el ayudante fiscal Nahuel Ibazeta presentaron este lunes el control de acusación ante el juez Alberto Caballero.
Entre las pruebas incorporadas figura la declaración de la presunta víctima en Cámara Gesell. Allí sostuvo que fue ultrajada en tres oportunidades y que, en al menos una, el acusado le mostró sus genitales.
Las fuentes judiciales no dieron detalles sobre la relación entre la joven y el imputado, ni sobre el lugar exacto o la fecha precisa de los hechos, para resguardar la identidad de la menor. La expectativa de pena pedida por la fiscalía es de ocho años de prisión, así que el expediente ya entró en la recta final.
Camacho había quedado bajo la lupa a principios de año, cuando intervino para frenar al interno Axel Hernán Rojas, que intentó agredir a una fiscal en plena audiencia en el Palacio de Justicia. Después de eso, fue derivado hace dos meses al área de Armamento, pero siguió en la fuerza. Ahora, la pregunta es otra: ¿qué dirá el juicio?

