Un caso que mezcla bronca, miedo y un montón de preguntas volvió a sacudir a la Policía de San Juan. El agente Jorge Luis Correa, de 28 años, fue imputado por prender fuego el auto de su ex en Santa Lucía.
La historia no empezó ahí. En 2024, Correa ya había sido denunciado por golpear a otra expareja y zafó con una probation. Después de eso, siguió en funciones, aunque sin arma reglamentaria y con tareas administrativas en la Comisaría 9na de Caucete.

Según la causa, el conflicto con la nueva pareja venía de antes y terminó de explotar en junio. La mujer pidió ayuda el 14 de agosto en la Dirección de Género porque decía sentirse acosada, pero la respuesta no llegó a tiempo.
El ataque más grave ocurrió a la 1:10 del domingo 13 de septiembre. El policía habría llegado en una moto enduro negra, rociado el Renault 12 con solvente y prendido fuego el vehículo, que quedó pegado a la ventana de la casa.
Las llamas alcanzaron el techo y la fachada, mientras la mujer dormía con sus hijos. Un vecino dio la alarma y varios frentistas salieron con baldes, barro y piedras para frenar el incendio antes de que el bardo pasara a mayores.
La UFI CAVIG, con la fiscal Alejandra Bazán y la ayudante fiscal Beatriz Vaca, avanzó rápido con la investigación. En un allanamiento hallaron un bidón con tres litros de thinner, y testigos lo señalaron en la zona antes del ataque.
El miércoles, en la audiencia de formalización, lo imputaron por incendio, daño y estragos. Su abogada, María Filomena Noriega, no hizo declaraciones, y el juez Federico Rodríguez le dio 8 meses de investigación con tobillera electrónica por 4 meses; ¿alcanza para que no vuelva a quedar picando?

