Un policía de la Comisaría 17ª de Chimbas terminó detenido por una acusación que lo dejó bastante mal parado: haberse llevado la tarjeta de un compañero y usarla para hacer compras.
La pesquisa la lleva la UFI Delitos Especiales, con el fiscal Nicolás Schiattino al frente. La jueza de turno avaló el pedido y, con eso, la cosa se puso seria en un abrir y cerrar de ojos.
El operativo se hizo durante la tarde del martes, mientras el efectivo estaba cumpliendo tareas en la seccional. Le quitaron el arma reglamentaria, lo aprehendieron y lo trasladaron a los calabozos de la Comisaría 28ª.
Según la causa, el caso arrancó cuando el damnificado vio movimientos raros en su cuenta. Revisó los consumos, detectó uno que no había hecho y empezó a atar cabos, porque la plata no miente, pero las tarjetas a veces sí quedan picando.
Después llamó al comercio donde apareció la compra y recibió un dato que complicó más todo: le dijeron que había sido otro integrante de la fuerza. Al mirar las cámaras, reconoció a su propio compañero en la operación, y ahí el bardo ya no tenía mucho para esconder. ¿Y ahora quién explica ese papelón?

