Lo que arrancó como un encuentro pactado por una app de citas terminó en una causa penal que ahora tuvo condena. En Rawson, un caso que sacudió a la comunidad por el uso de amenazas y extorsión, Agustín Silva fue sentenciado a tres años de prisión condicional.
La Justicia lo encontró responsable de privación ilegítima de la libertad y chantaje, en una resolución que homologó el juez Alberto Caballero a partir del acuerdo de juicio abreviado entre la Fiscalía y la defensa, a cargo de Filomena Noriega.
Según la investigación, todo empezó la noche del 5 de agosto, cuando Silva y la víctima se conocieron por una aplicación de citas y siguieron hablando por WhatsApp. Después acordaron verse en la vivienda del acusado, ubicada en Rawson.
Pero, una vez adentro, la situación cambió por completo. De acuerdo con la denuncia, Silva habría cerrado la puerta con llave e impedido que el hombre se fuera. En ese contexto, le habría exigido dinero y le indicó un alias de otra persona para hacer una transferencia.
La presión no habría terminado ahí. Durante la madrugada y la mañana siguiente, Silva habría vuelto a comunicarse con la víctima para reclamarle más plata. Siempre según la investigación, las amenazas apuntaban a publicar conversaciones y material privado en Facebook.
Ante ese escenario, la víctima hizo una primera transferencia de $150.000. Al día siguiente, cerca de las 21, Silva habría insistido desde otro número y consiguió otros $40.000. En total, la acusación fiscal calculó que el dinero entregado llegó a $260.000.
La causa también sumó otra denuncia con un relato parecido. El 21 de mayo, otra persona se presentó ante el D-5 y contó que, después de tener contacto con Silva, empezó a recibir mensajes intimidatorios y pedidos de plata con amenazas de exposición pública en redes sociales.
En ese segundo caso, la víctima habría transferido primero $40.000 y, días más tarde, otros $60.000, hasta que decidió ir a la Justicia.
Con esos elementos, la Fiscalía, a cargo de Nicolás Schiattino, acordó una pena de tres años de prisión condicional. Además, pidió medidas cautelares, una prohibición de acercamiento hacia las víctimas y que Silva realizara un tratamiento por sus adicciones.
Finalmente, el juez Alberto Caballero homologó el juicio abreviado y dictó la condena. Según consta en el expediente, Silva no tenía antecedentes penales.

