La madrugada del jueves quedó atrás, pero la historia siguió este sábado en Rawson. Luciano Romero, el policía que asistió a Aysha Franchezca Figueroa Rodríguez, fue hasta su casa del barrio Hualilán para verla ya recuperada.
El encuentro tuvo de todo: alivio, abrazo y una postal que valió más que mil palabras. Romero estaba cumpliendo su turno cuando se acercó a la vivienda y pudo alzar en brazos a la beba, que había pasado por un momento bravo horas antes.
La imagen fue compartida por Emilse Rodríguez, la mamá de Aysha, y mostró a una familia que venía de unas horas de puro susto. Después de semejante julepe, verla en casa fue, literalmente, volver a respirar.
Todo empezó durante la madrugada del jueves, cuando la beba, de apenas 14 días, se ahogó mientras dormía junto a su abuela. La desesperación creció rápido y el papá salió a buscar ayuda porque la familia vive a unas cinco cuadras de la Comisaría 25ta.
Una vez en la dependencia, Luciano Romero le hizo maniobras de reanimación cardiopulmonar, con apoyo del cabo Jonathan Arrabal y el agente Matías Samper. Después llegó el personal del 107 y el médico Pablo Figueroa revisó a la pequeña, que recibió el alta esa misma madrugada. ¿Qué otra cosa podía hacer la familia que agradecer hasta al chofer de Uber que los llevó a toda velocidad?

