La diputada nacional Caren Tepp presentó un proyecto de ley para declarar la emergencia crediticia por sobreendeudamiento de consumo durante un año, con posibilidad de prórroga, y crear el Régimen de Emergencia para el Desendeudamiento Social (REDES). La idea apunta a dar una salida a personas que hoy sienten que la tarjeta, el préstamo o la cuota mensual ya les pasó por arriba.
La iniciativa alcanza deudas con entidades financieras, proveedores no financieros de crédito, fideicomisos y empresas de cobranza, aunque deja afuera los créditos con garantía hipotecaria o prendaria. En los fundamentos, la propuesta busca cuidar el “mínimo existencial” de los hogares y evitar que el endeudamiento termine dejando a las familias sin margen para lo básico.
Según el proyecto, el Banco Central deberá convocar a los acreedores para que se sumen a convenios de reestructuración. Entre las condiciones previstas figuran quitas de capital, una tasa de interés que no supere la tasa pasiva del Banco Nación para depósitos a plazo fijo y cuotas que no puedan pasar del 20% de los ingresos netos mensuales del deudor.
También se plantea borrar los intereses punitorios acumulados desde que la deuda ingresó en mora, prohibir arreglos parciales y obligar a juntar todas las deudas vencidas en un solo acuerdo. Además, los costos administrativos de la refinanciación quedarían a cargo de las entidades acreedoras, y quienes entren al programa no podrían ser incorporados a bases de riesgo crediticio una vez firmado el convenio.
El régimen alcanzaría a personas con ingresos de hasta diez salarios mínimos vitales y móviles que estén en categorías deudoras 2, 3, 4 o 5 del Banco Central. En cambio, quedarían excluidos, entre otros, los deudores alimentarios morosos, las personas políticamente expuestas y quienes tengan más de un inmueble o activos financieros por encima de los límites fijados en la iniciativa.
Uno de los puntos más fuertes del proyecto prevé la condonación total de capital, intereses, comisiones y gastos para personas con Certificado Único de Discapacidad vigente y para titulares de hogares monoparentales que cumplan con las condiciones previstas por la ley. Para esos casos, la propuesta va directo a aliviar situaciones muy delicadas dentro de los hogares.
Mientras duren las negociaciones o los procesos de condonación, el texto también suspende cualquier acción judicial o extrajudicial de cobro, frena el devengamiento de intereses y prohíbe vender o transferir las carteras de créditos involucradas. En la práctica, eso buscaría dar un respiro mientras se ordena la situación de cada deuda.
En sus fundamentos, Caren Tepp sostiene que el sobreendeudamiento de los hogares responde a la caída de los ingresos reales y al uso cada vez mayor del crédito para cubrir gastos de todos los días. También cuestiona la desregulación financiera impulsada por el Gobierno nacional y habla de una situación de “asfixia crediticia” que, según plantea, necesita una respuesta excepcional del Estado.
La propuesta ya fue girada para su análisis a las comisiones de Finanzas, Defensa del Consumidor y Presupuesto y Hacienda.

