El diputado nacional de UP Ramiro Gutiérrez movió una ficha fuerte: presentó un proyecto para cambiar el Código Penal. La idea es sumar delitos por profanación y exhumación de cadáveres, y también por daños a tumbas, nichos y urnas funerarias.
La propuesta busca incorporar los artículos 117 ter y 117 quater. Ahí se prevén penas de prisión de seis meses a dos años y multas de entre 100 mil y 10 millones de pesos para quien actúe sin autorización.
El texto también sube la vara y lleva la pena máxima a cuatro años en casos más graves. Eso alcanzaría a empleados de cementerios o servicios funerarios, hechos con vilipendio, mutilación, brutalidad o necrofilia, y situaciones donde se oculte prueba o haya motivos discriminatorios.
En los fundamentos, Ramiro Gutiérrez sostiene que hoy hay un vacío legal en la Argentina. Dice que el Código Penal sólo contempla la sustracción de cadáveres cuando hay fines extorsivos, y que otras conductas quedan con sanciones contravencionales que le resultan flojitas para lo que pasa.
El legislador también menciona antecedentes históricos, casos ocurridos en el país y ejemplos de España y Francia. En su planteo, remarca que a la sociedad y a los familiares de esas personas les deben una respuesta legal más clara, porque con los restos humanos no va cualquier cosa, ¿no?

