El ministro de Economía, Luis Caputo, insiste en que va a sostener el rumbo y, por ahora, los números de las cuentas públicas del primer semestre de 2026 le dan cierto respaldo. El gasto primario devengado bajó 2,3% frente a 2025. Pero junio metió ruido: el gasto trepó 3,7% interanual en términos reales, empujado por más subsidios económicos y programas sociales. En criollo, el Estado aflojó un poco la soga en áreas sensibles para contener la inflación y darle algo de aire a los sectores de menores ingresos.
El informe de Analytica mostró que los recortes más duros del mes pegaron en la obra pública, que se desplomó 74,9%, y en las transferencias a provincias, que cayeron 88%. Dentro de obra pública, las construcciones se hundieron 78% y las transferencias de capital, 72,6%. En el caso de los gobernadores, parte de la baja se explicó porque este año no se contabilizaron en esa categoría las transferencias a hospitales SAMIC. Si se descuenta ese cambio administrativo, la caída real fue de 84,3%.
Del otro lado, los subsidios económicos fueron el motor del rebote. En junio crecieron 71,1% interanual en términos reales, con un salto todavía más fuerte en los subsidios energéticos, que subieron 160,2%. También se movieron las asignaciones familiares y la AUH, con una mejora de 8,9% en pesos constantes: la AUH avanzó 17,1%, mientras que las asignaciones familiares cayeron 5,2%. La explicación oficial pasa por las bonificaciones en las boletas de luz y gas para cuidar a los hogares más vulnerables, en medio de la tensión internacional y la volatilidad del petróleo y el gas.
La energía se llevó la parte del león. En junio, los subsidios energéticos subieron 160,8% interanual real y en el acumulado semestral anotaron un alza de 73,7%. De todo lo destinado a subsidios entre enero y junio, el 79,5% fue a transferencias a CAMMESA, que crecieron 71,4% en términos reales interanuales. Según el informe de CAMMESA, en mayo de 2026 la cobertura de las tarifas sobre el costo de generación fue del 65,5%, contra el 70,1% de mayo de 2025. En transporte, en cambio, junio marcó una baja real interanual de 7,1% y en el semestre el recorte llegó al 24%.
En el balance de los primeros seis meses, el mayor crecimiento real volvió a estar en los subsidios económicos, con una suba de 29,6%, casi toda explicada por la energía. Jubilaciones y pensiones crecieron apenas 1,3% interanual, mientras que la AUH y las asignaciones familiares quedaron casi planchadas, con una mejora de solo 0,3%. Las transferencias a provincias marcaron el semestre con una caída acumulada de 62,1%, o de 52,3% si se descuenta el efecto de los hospitales SAMIC. Además, Analytica advirtió que la deuda flotante a junio llegó a $3,9 billones, equivalente al 0,3% del PBI, un nivel que subió 0,2 puntos respecto de mayo por el pago de aguinaldos que se termina de hacer en los primeros días de julio.

