Al Pami le quedó un agujero de 1,2 billones de pesos y la cuenta no cierra ni con calculadora nueva. Fuentes con acceso a los números de la obra social de los jubilados le dijeron a LPO que ahí está buena parte del bardo.
A fines de 2024, Milei eliminó el Impuesto País, que destinaba gran parte de lo recaudado al organismo. El Gobierno prometió cubrir ese hueco con plata del Tesoro, pero eso quedó a medias.
Según esas fuentes, de los 2,8 billones que hubieran entrado este año por ese impuesto, Toto Caputo compensará por presupuesto solo 1,6 billones. Y hasta julio, la asistencia financiera del Tesoro llegó a $0,9 billones, con una baja real del 28,7% frente al mismo período de 2025.
La cosa no queda en números fríos. El desfinanciamiento ya golpea prestaciones, cierra clínicas y complica el acceso a remedios para jubilados en varias provincias. Este lunes se conoció que el Sanatorio Concordia, en Entre Ríos, deja de prestar servicios y afecta a 15 mil beneficiarios.
En el sector también miran con preocupación a Neuquén y a la provincia de Buenos Aires. Silvia D'Agostino, de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Entre Ríos, dijo que Pami perdió una fuente importante de financiamiento y que haría falta una suba superior al 100% para volver a funcionar con normalidad. ¿Quién paga la cuenta cuando el ajuste aprieta tanto?

