El Senado dio un paso clave con un proyecto que cambia las reglas para la discapacidad y deja atrás la emergencia actual, que vence a fin de 2025. La movida no pasó desapercibida: el texto mantiene la pensión y le agrega una salida laboral sin cortar el beneficio.
El dictamen salió de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, y de Población y Desarrollo Humano. Alicia Kirchner empujó el tratamiento y avisó que el 31 de diciembre vence la ley vigente, así que había que apurar el trámite.
Entre las claves del proyecto aparece la pensión no contributiva equivalente al 70% de la jubilación mínima, con actualización por inflación. También se sostienen el nomenclador universal de prestaciones y el arancel unificado, dos piezas que ordenan bastante el sistema.
La parte que más ruido hizo fue la compatibilidad con el laburo registrado. Si la persona tiene CUD y sus ingresos no superan dos salarios mínimos vitales y móviles, podrá conservar la pensión aunque trabaje o esté inscripta en regímenes tributarios.
El texto también prevé controles más duros, con auditorías periódicas y cruces de datos con ANSeS, ARCA, Renaper y el SINTyS. Y si quedan deudas con prestadores al sancionarse la ley, el Poder Ejecutivo deberá publicar un cronograma de pagos en 30 días y cancelarlas en 90. Ahora la pelota sigue en el Senado, donde el debate viene caliente pero el reloj no afloja, ¿no?

