La foto que dejó una encuesta no trae buenas noticias para Javier Milei: la plata no alcanza y eso pesa más que la inflación. En criollo, el bolsillo le está ganando por goleada al discurso del freno de precios.
El estudio de Hugo Haime marca que el 76% prefiere una mejora de los ingresos de la población antes que sostener la política antiinflacionaria. Del otro lado, apenas un 22% banca seguir con la receta que prioriza bajar los precios.
La preocupación principal hoy son los salarios bajos, seguidos por la inflación, la inseguridad y la desocupación. Cuando preguntaron por los problemas del país, también aparecieron primero los bajos ingresos y después la falta de trabajo; un combo que no da respiro.
Encima, el sondeo muestra que el 53% cree que el gobierno no controla la suba de precios y que los ingresos no alcanzan. Otro 33% piensa que la inflación está más o menos domada, pero que la plata igual sigue corta.
Y hay más ruido todavía para la Casa Rosada: el 52% cree que dentro de un año la situación va a estar peor. Entre quienes votaron a Milei en el ballotage de 2023, un 29,7% dice sentirse decepcionado; ¿se le está haciendo largo el ajuste?

