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El Gobierno mandó al Congreso la reforma del Banco Central y busca cambiarle las reglas

Redacción Del Sur2 min de lectura
El Gobierno mandó al Congreso la reforma del Banco Central y busca cambiarle las reglas

Foto: Del Sur Diario

Cambio fuerte

El Gobierno mandó a la Cámara de Diputados el proyecto para cambiar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina. La propuesta llegó después de la cadena nacional de Javier Milei de este jueves a la noche.

Según fuentes de la Cámara baja, el lunes la iniciativa tomará estado parlamentario y pasará a las comisiones. El texto forma parte de un paquete más grande, que también incluye el llamado "grillete fiscal", una reforma del mercado de capitales y otra del mercado de seguros.

Uno de los puntos centrales es que el Banco Central vuelva a tener una sola meta: cuidar el valor de la moneda. El Gobierno dice que así se corta con el esquema que le sumó varios objetivos al mismo tiempo y que, para el Poder Ejecutivo, le quitó claridad a la hora de medir resultados.

La reforma también cambia las reglas para sacar a las autoridades del banco. El proyecto fija causales puntuales y deja afuera las discusiones políticas sobre cómo manejar la política monetaria. Además, saca al ministro de Economía, o a su representante, de las reuniones del directorio.

Otro tramo fuerte es el que apunta a cerrar la canilla del financiamiento al Estado. El texto prohíbe los adelantos transitorios, los préstamos al Gobierno nacional, a las provincias, a la Ciudad de Buenos Aires y a las municipalidades, y también la compra de títulos públicos en el mercado primario.

La iniciativa también cambia cómo se cuentan y se reparten las utilidades del Banco Central. Solo se podrán distribuir ganancias realizadas y líquidas, mientras que otras variaciones quedarán en reservas o en cuentas de capital. Recién después, y con más resguardos, podrían ir al Gobierno para pagar deuda.

En el último tramo, el proyecto busca sanear el balance del BCRA y ordenar el uso de sus reservas. Mientras sigan pendientes las letras intransferibles y los adelantos al Estado, los resultados del banco quedarán atados a cancelar esas deudas. El Congreso ahora tendrá la palabra, y no parece un trámite de esos que pasan de largo.