El Gobierno pateó hasta el 1° de octubre la actualización de los impuestos a los combustibles. La jugada pega directo en la nafta y el gasoil, justo cuando nadie quiere ver otro numerito feo en el surtidor.
La medida quedó oficializada con el decreto 829, publicado este lunes en el Boletín Oficial. La administración de Javier Milei frenó de manera total la suba que debía arrancar este martes.
No es la primera vez que el Ejecutivo hace esta maniobra: ya la había usado en abril y junio. A veces aplicó todo el aumento pendiente y otras veces, apenas una parte; esta vez, decidió guardarlo completo en el cajón.
El Gobierno dice que busca evitar una presión extra sobre los precios y sobre el IPC. También firmaron la norma el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo; una forma elegante de decir que, por ahora, la nafta respira un poco.
El decreto también mantiene un tratamiento especial para el gasoil en el sur, con alcance en Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Patagones y Malargüe. Mientras tanto, el bolsillo mira el surtidor y se pregunta cuánto dura la calma, ¿no?

